5 grabadoras mexicanas que deberías conocer

El grabado en nuestro país tiene una importancia muy grande en la historia del arte y en la consolidación de figuras artísticas reconocidas en el extranjero. Esta expresión tuvo como principal exponente a José Guadalupe Posadas, sin embargo, autores como Casimiro Castro, Vicente Gahona, Manuel Manilla y Leopoldo Méndez, también son considerados como figuras significativas.

Las obras de las mujeres que trabajaron con esta técnica han tenido poca difusión, pero en ellas se puede encontrar la misma escuela costumbrista que refleja ambientes y críticas de la época logrando dejar un retrato de la sociedad mexicana de esa época.

 

Celia Calderón

Fue miembro fundador de la Sociedad para el Impulso de las Artes Plásticas y del Salón de la Plástica Mexicana. Su obra fue reconocida a nivel internacional exponiendo en la República Popular China y ofreciéndole una beca para estudiar en la Unión Soviética. Además, su trabajo fue equiparada por Leopoldo Méndez con el de Ángel Bracho y Pablo O’Higgins. Se suicidó el 9 de octubre de 1969 en la Academia de San Carlos en donde había dado clases.

Isabel «Chabela» Villaseñor

Estudió en uno de los Centros Populares de Pintura del México postrevolucionario, en donde aprendió a desarrollar grabados en madera y metal. Se desempeñó como muralista, pintora, cantautora de corridos y maestra rural. Además, participó en movimientos plásticos y medios libres.

María Teresa Vieyra Rincón

Su obra tuvo una marcada influencia por las ideas de las vanguardias mexicanas y rusas pero también por la Generación de la Ruptura. En 1962 obtuvo el título de maestra grabadora y se integró a la Sociedad Mexicana de Grabadores exponiendo en muestras colectivas a nivel nacional. En el año de 1964 fue incluida en el libro El Expresionismo Mexicano, editado por el INBA.

Angelina Beloff

Angelina Beloff Top de grabadoras mexicanas

A pesar de haber nacido en Rusia, es considerada mexicana por el fallido matrimonio que tuvo con Diego Rivera. Su trabajo ha sido valorado para exhibición alrededor del mundo, siendo la obra Maternidad uno de los más populares por reflejar la ocasión en la que perdió a su hijo.

Fue miembro de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y fundadora del Salón de la Plástica Mexicana.

Laura Elenes

Su obra abarca desde 1970 hasta 2005. De ahí que su técnica mixta se caracteriza por el uso de hilos y collage y no solo de la tradición litográfica. Las exhibiciones que tuvo incluyen colaboraciones con otros artistas contemporáneos tanto en exhibiciones nacionales como en el extranjero en Japón, Estados Unidos, España, Portugal, Grecia, Bulgaria, Turquía, Italia, Colombia y Costa Rica. ​

Creó piezas abstractas y figurativas con estética de patrones inspirada en el mundo prehispánico. Buscaba un diseño mexicano contemporáneo y no folclórico.

Cómo los militares gringos modifican películas

De alguna manera siempre lo hemos sabido. No podía ser casualidad que las películas gringas presentaras a sus militares siempre como los todopoderosos y protectores de la democracia. Algo tenía que estar mal.

El Pentágono y la CIA meten las manos en guiones

Una investigación llevada a cabo por los periodistas Tom Secker y Mathew Alford reveló algo más sobre las relaciones entre la producción cinematográfica y el imperialismo norteamericano. Luego de obtener más 4 mil documentos oficiales encontraron que más de 800 películas y 1000 series televisivas han sido alteradas en alguna medida por estas agencias de seguridad, sólo durante el siglo XXI.

¿Qué es lo que hacen exactamente?

Básicamente, financian películas y proveen todo tipo elementos que una película necesita. Por ejemplo, vehículos, soldados, armas, alguna locación etc. Si un director de Hollywood quiere militares en su película (algo que pasa muuuy seguido) necesita acercarse a al Departamento de Defensa.

Las modificaciones pueden ir desde cambiar líneas en el guion (el tema del suicidio de soldados es tabú) hasta cambiar los enfoques críticos sobre las múltiples guerras que ha tenido Estados Unidos en los últimos 50 años.

Conspiranoicos prepárense

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Por supuesto que esto no quiere decir que todas las películas que salen de Estados Unidos sean mera “propaganda” militarista. De hecho, ha habido muchas ocasiones en las que la propia industria cinematográfica ha criticado el militarismo gringo (desde el crudo clásico de Pelotón hasta el retrato de un perturbado soldado en Irak en American Sniper).

Sin embargo, tampoco se puede negar que muchas, si no la mayoría de las producciones norteamericanas tienden a exaltar la cualidades patrióticas, exotizar y demonizar a los enemigos así como justificar medidas de vigilancia que violan derechos humanos en pro de la “seguridad”.

De cualquier manera, ahora sabemos que esto no es simplemente casualidad. De hecho hay un entramado de relaciones políticas en las que la industria cinematográfica de EU delibera activamente con los militares del país, a quienes les preocupa mucho, pero mucho su imagen pública.

Películas (algunas)

  • Franquicia Transformers
  • James Bond
  • Universo Marvel
  • Universo DC

Series (algunas)

  • Hawaii Five 0
  • Opah
  • Documentales del History Channel

SERIES FEMINISTAS DE NETFLIX

La representación de la mujer en los nuevos discursos de las series en streaming multimedia representan ¿alcances para el feminismo o la oportunidad de subirse al tren? Se trata de ganar más audiencia luciendo cool como un macho progre o es una reivindicación del discurso hegemónico de los personajes femeninos.

Acompáñenos a ver esta triste historia con los casos de Unbreakable, Orange is the New Black y 13 reasons Why.

Las tres fueron series que nacieron en el nuevo formato, pensadas y creadas para nuevas audiencias más fáciles de medir y con un gusto por sentirse parte de una causa. Los comprometidos activistas de clic son los que encuentran en este tipo de productos culturales las alternativas para luchar en contra de los estereotipos de las telenovelas. Porque claro que es mucho más feminista una mujer en la cárcel que lidera una rebelión que aquella que se encarga de su familia porque su madre la abandonó y su padre jamás cumplió (Sí estoy hablando de María Mercedes).

Pero vamos por partes. Una de las series que despertaron el interés de todos los medios por el tema del suicidio adolescente y que escandalizó a todos los medios fue13 reasons why. La serie de Selena Gómez, muestra a una chica depresiva que como consecuencia del bullying en su preparatoria decide cortarse las venas en una tina. Pero ¿qué lleva a Hannah a tomar esta decisión?

A diferencia de Masacre en Columbine o Elephant esa chica no es molestada por ser una nerd o por ser fea o impopular, al contrario. El arco narrativo de la serie exhibe los micromachismos y la violencia aceptada que parece inofensiva. (SPOILER ALERT) La serie de acciones que sus amigos toman en su contra van desde ataques sexuales, mentiras, burlas, exhibiciones públicas hasta violaciones.

Las escenas explicitas buscan generar empatía con un tema que con tantas alertas de género en nuestro país nos llegan y nos molestan. Pero el gran mérito es el de cambiar la idea de que una jovencita se mata porque no es lo suficientemente fuerte para superar la prepa; va más allá y culpa a todo un sistema que se ha encargado de normalizar acciones violentas y del que todos somos participes.

En una apuesta más drástica tenemos la tercera temporada de Orange is the New Black que dentro de su línea argumentativa estábamos acostumbrados a ver el problema de la privatización de las penitenciarías, las condiciones de discriminación racial en las cárceles y la organización de éstas, y una serie de relaciones personales. Sin embargo, en esta temporada se suma el factor de mujeres al poder.

La condición para que ellas puedan ser dueñas de ellas mismas es llevada al extremo. Toman el poder en Richfield y buscan crear una sociedad entre ellas mientras discuten derechos elementales: comida, salud, mejores condiciones de vida. Más allá del dilema moral de si los delincuentes pueden/deben tener derechos a esto se le suman particularidades de género poco exploradas en el mundo de las cárceles de hombres, pero para cualquiera con dos chichis de frente parecen obvias: la exigencia de exámenes de papanicolaou, tampones, condiciones para maternidad.

A la par de la disputa hay un gesto muy noble de los guionistas para poder seguir las diferentes historias que se desarrollan en las mujeres de la cárcel. Tal vez la más poética de las representaciones (y utópica) es la del regalo para honrar a Pussey en donde la posibilidad de una sociedad dictada por mujeres parece tener una oportunidad de civilidad inimaginable:

Finalmente, Unbreakable con Kimmy Schmidt, como protagonista, quien descubre el feminismo en dos puntos críticos. El primero es en el episodio en el que su amiga y excompañera de bunker Gretchen Chalker forma su propio culto pero no es tomada en serio por ser mujer. El segundo (más crítico) es en el que Kimmy va a una fiesta con sus amigas feministas de las que descubre que solo son “niñas con un gran vocabulario”.

La ironía del sexismo que hasta la fecha había usado Tina Fey en sus chistes de entrega de premios no fueron suficientes para los guionistas y tomaron un segundo rumbo. Se atrevieron a jugar con la idea de los blancos ricos que toman un discurso feminista a su conveniencia y reflejaron como algunos “machos progre” y “chicos bueno” lo usan para hacer sentir mal a alguien por no actuar acorde a “la teoría”.

Al final siempre se le pueden buscar tres pies al gato, sin embargo, estos primeros ejercicios llaman mucho la atención como un antecedente para la presentación de personajes femeninos que no tengan que caer únicamente en el Principio de Pitufina o pasar el test Bechdel.

El Chapo en Netflix: la ficción que quisiéramos que fuera

El PRI dirigiendo el narco del país, la DEA haciéndose de la vista gorda, el Chapo escapando a billetazos de cualquier peligro. La historia de Netflix es todo lo que ya sabíamos pero con drama, sexo y una excelente narrativa audiovisual.

Basado en hechos reales (o casi)

Vía Los Ángeles Press

Como su propia introducción sostiene, la serie está basada en la “versiones periodísticas” de ascenso del crimen organizado en México durante los años 90. “Hechos reales” es una categoría medio inalcanzable: no por falta de información sino por falta de aceptación oficial. Para los que hemos seguido de cerca el tratamiento mediático del narco mexicano muchos personajes serán familiares: los Arellano Félix (que por alguna razón no dieron permiso para usar su apellido así que aparecen como los “Avendaño”), Carlos Salinas de Gortari, el Señor de los Cielos, el güero Palma y muchos más.

Cualquier historia necesita personajes, y que mejor que un puñado de jefes de la droga.

¿Exaltación de la narcocultura?

Una de las reacciones que este tipo de productos culturales siempre despierta es su supuesta exaltación de la narco-cultura. Sin embargo ¿Qué fue primero? ¿La crisis humana-política-económica responsable de la aparición del negocio de la droga o los sombreros y narco corridos? La serie de Netflix no muestra a un lord-Chapo todo poderoso, sino a un personaje siempre el filo de la navaja, con complejo de inferioridad y delirios de grandeza.

Ambientación: más 90

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Hemos escrito bastante de la nostalgia por los no 90 que está invadiendo al cine, las series y otras expresiones artísticas. El Chapo de Netflix no podía ser la excepción: Grand Marquis, peinados cagados, chamarras que nos recuerdan una época (parece hace siglos) donde todavía hacía frío; un largo etcétera de referencias a los años 90, punto de expansión del narco. Además, no sólo es eso: es una época que trae recuerdos a toda una generación que creció con las promesas de la abundancia y, como el mismo Chapo, tuvo que enfrentarse a otra realidad luego de las constantes crisis.

Música, música

No, no hay nada de banda. La musicalización es más bien propia de un thriller policiaco de los 90 que de un Kommander. Eso sí, extrañamos a los Tucanes de Tijuana y a los Tigres del Norte pero, ni pedo, Netflix no quería verse tan folclórico.

No es ficción, ¿O sí?

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Quisiéramos que todo fuera una ficción bien hecha. Pero en un país donde el gobierno está acostumbrado a ser criminal y nosotros a ser engañados, ya era hora de que una serie basada en hechos reales (no oficiales), saliera a la luz.

Los spoilers no son necesarios: quien no sepa en que termina la historia de El Chapo Guzmán ha vivido en una cueva por muchos años.

Los weros protestando

¿Qué es esto? ¿Otra manifestación del PAN? ¿Una revuelta a las tiendas de diseño? No, es una campaña de marketing.

¿Recuerdan la mariconera del morro de Tepito con una “D&G”? Dolce&Gabbana no lo hizo, seguramente ellos no están ni enterados de la razón por la que todos sabemos que existen, sin embargo, sí son los protagonistas de este ridículo.

Después de haber sido criticados por vestir a Melania Trump, todo un equipo de “creativos” decidió crear el hashtag #boycottdolcegabbana y dejar correr el “Haters gonna hate” a su máxima potencia.

La idea de la manifestación, supone una exhibición de descontento por parte de un grupo. Hasta ahí parece que no están incumpliendo con la definición; pero, llevar a la burla los derechos de reunión implica tristemente desvalorar un acto público tan solicitado por las minorías.

Pero Dolce&Gabbana va más allá y grita ¡boicot! Que no es sino un llamado a romper la relación comercial con una marca inmoral. ¿Qué se puede critica?, ¿vestir a una de las mujeres más odiadas del mundo?, ¿la burla de una acción que ha generado violencia, agresiones y muertes?, ¿interiorizar acciones que generalmente van en contra de ellos? ¿no tener ni tantita madre?

No digo que no compren su marca (eso ya lo hizo Elton John), al contrario si le quieren entrar a la ironía la pueden comprar por 5.500 pesitos nada más.

Otros escándalos de la marca

Esta no es la primera vez que sus seguidores llaman a un boicot. Siempre han sido polémicos y desagradables. Evasores de impuestos del fisco italiano, creadores políticas de propiedad intelectual de sus escaparates, manifestantes activos de la violencia y las referencias sexuales que “poetizan” violaciones en su imagen publicitaria, son solo algunas de las cosas por las que son bien reconocidos.

¿Que son gays y por eso incluyentes y progre? Para nada, incluso desde donde podían tener una voz importante para una comunidad, sus opiniones son tradicionalistas:

“Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Y es incluso bonito privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, y hay cosas que no deben ser modificadas. Y una de ellas es la familia” Domenico Dolce

Son europeos y primermundistas, por supuesto que saben de dónde viene su vida privilegiada: ¡del colonialismo chic!

Y claro, son dignos representantes de la mujer transgredida incluso cuando se trata de personajes icónicos que se presumen fuertes e independientes.

Estos diseñadores italianos (que snif snif sufrieron de chiquitos porquepobres), son una muestra tangible de lo que pasa por la cabeza de quienes tienen tanto dinero que ya ni la burla perdonan.

La Mujer Maravilla: crónica de una buena salvaje

En una nueva edición de “vamos a ser transgresores pero nada más tantito” la película de la Mujer Maravilla comete viejos errores y enmienda otros.

El imaginario de los “primitivos”

Diana Prince es una “buena salvaje” en los términos clásicos: ingenua, bondadosa, pura, no tocada por las maldades de la vida moderna. Aun así, oscila de maneras extrañas: conoce (teóricamente) sobre los placeres sexuales y las atrocidades de la guerra pero se comporta como una Tarzan al llegar a la “gran ciudad”.

Su “ilustrador”, Steve Trevor, intenta educarla en las buenas maneras de la civilización occidental, incluso ubicarla en su papel de mujer sumisa. Sin embargo, la amazona se niega a obedecer y esto le llevará a una jornada de lucha contra los alemanes (¡Vaya al menos no son nazis!) que en realidad es una lucha contra la lucha misma…o algo así.

Al menos la “salvaje” es blanca si no, ufff, la que se arma

Mujeres al poder, más o menos

Interesante lo del damiselo en apuros

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Así que la Mujer Maravilla resulta tener un origen mítico, algo así como una semidiosa, que baja al mundo de los mortales para luchar por ellos en nombre de su sacrosanto honor. Pero no sólo es eso: es una mujer, una mujer poderosa literal y metafóricamente. Lo mismo levanta tanques que acaba con divisiones enteras de alemanes sin despeinarse ni arruinar su maquillaje. Además, al no ser “civilizada” pone en duda el status quo de sometimiento de las mujeres que parece tan natural a otros personajes de la serie.

Simples comentarios como “no estoy contigo” dan cuenta de un intento de transgresión conceptual: al colocar a la Mujer Maravilla como un ser simbólica y físicamente poderosa se intenta hacer una reivindicación de las mujeres que tanto está de moda en Hollywood. Peeeeero, por la misma razón de que se trata de Hollywood algunas cosas quedan intocadas:

  • La mujer maravilla es blanca
  • Es delgada
  • Tiene rasgos europeos
  • Se depila las axilas
  • No tiene imperfecciones visibles

Vamos, la única imperfección que presenta es su ingenuidad respecto a la naturaleza humana que, como ya mencioné, puede ser explicada en términos de una “educación no adquirida”; una especie de pecado original que no es tan original sino que es adquirido.

Mejor no hablar de la sexualización via GIPHY

Los excesos de DC

La Mujer Maravilla cae en los mismos excesos que, a mi parecer, son lastres de la franquicia DC desde sus comienzos.

  • Excesivas tomas en cámara lenta para explotar el 3D
  • Conflictos finales alargadísimos
  • Jefes finales animados tipo Transformers

Por supuesto, creo que tiene virtudes: el guion es mucho más fluido que sus antecesoras, la musicalización (aunque casi idéntica a la de Batman vs Superman) es aceptable, las secuencias de pelea son dinámicas, la fotografía está chida.

En fin que para no hacerla más larga simplemente diré que  desde mi punto de vista es la mejor película de DC hasta el momento.

Chécate este artículo sobre el concepto de “El buen salvaje”

¿Por qué nos burlamos de las “luchonas”?

Como todo prejuicio y estereotipo, el de la mamá “luchona” se ha ido formando sin mucha claridad. ¿A qué nos referimos exactamente?

Luchona 1: versión clasista

Una forma que toma esta concepción, desde mi punto de vista, tiene que ver con una crítica clasista. Se concibe a la “mamá luchona” como una mujer joven, parrandera, incluso libertina. El conflicto reside en las obligaciones morales que supuestamente debe cumplir la madre. Algunas de éstas son:

  • Estar en su casa
  • Ser fiel a su marido (o tenerlo)
  • Ser sumisa, obediente y “un buen ejemplo” para sus chamacos

¿Cuál es el problema? Que normalmente la burla va dirigida a madres jóvenes que, por una razón u otra, no siguieron el camino casto y sacrosanto de la madre ejemplar mexicana. Por hacer lo que quieren son juzgadas. Sin embargo, en esta concepción reside un dejo de rebeldía. Una mujer que se niega a cumplir con las expectativas tradicionales que la sociedad espera de ella: escucha banda, bebe, reniega de los hombres.

Además, siempre se les asocia con condiciones “jodidas”, como si esto fuera un defecto o una contradicción.

Luchona 2: la banalización de la esclavitud femenina

Un trabajo no remunerado es cierta forma de esclavitud. El trabajo doméstico, que ejercen muchas mujeres (cada vez menos afortunadamente), es concebido como una obligación.

Pero hay una contradicción: si una mujer se jacta de ello (de ser mamá, trabajadora, enfermera y Iron Man a la vez) es señalada. ¿Quién chingados los entiende entonces? Parece que a muchas personas no les gusta ni una cosa ni la otra. Pónganse de acuerdo, ¿Una madre tiene que ser rebelde o no? ¿Tiene que cumplir sus obligaciones morales sin hacer gala de ello? ¿Tiene que ser sumisa hasta discursivamente?

Vivan las mujeres luchonas

Por todo lo anterior, festejemos a las madres luchonas: que no dependen ni necesitan de un hombre; que lo mismo se emborrachan que sacan a sus chavos adelante; que procuran por todas las personas de su entorno. Festejemos a nuestras jefas, sin importar las etiquetas.

Además: ¿Qué tiene de malo Jenni Rivera? ¿Qué tiene de malo Amanda Miguel? Puede que refuercen estereotipos pero muchas otros artistas y géneros musicales hacen lo mismo y nadie dice nada sólo porque se presentan en palenques y no en el Plaza Condesa.

POR FAVOR: PAREN DE MAMAR

Orange is the new black temporada 5: mujeres al poder (literal)

La temporada 5 de OTNB se filtró en internet y la vimos (porque nos vale el copyright). Aún no sabemos cómo va a manejar Netflix esta filtración. No importa, mientras los ejecutivos se jalan los pelos de la cabeza y la serie llega a nuestra plataforma favorita de 99 varos, nosotros ya disfrutamos de las aventuras de Chapman y compañía.

No hay metáforas

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Las chicas de Litchfield simplemente toman el poder: literalmente. La última temporada nos dejó con varios conflictos sin responder: si Dayanara le disparará al guardia o no, si Caputo podría ascender en la compañía que administra la prisión o seguiría siendo el mismo papanatas de siempre etc.

Para no aguarles demasiado la trama, diremos simplemente que las presas arman un motín y, toman el control de la prisión, siguen teniendo problemas entre ellas y con el exterior. Nuevamente, la trama se descentra de Chapman y Alex Vause para seguir otras historias igualmente interesantes.

Masculinidades cuestionadas

Existen diversas discusiones acerca del abordaje de temas como la raza, el género y la identidad social en la serie (ver links al final). En esta nueva temporada se aborda algo que se había dejado entrever: la forma en que la masculinidad es entendida. Por ejemplo:

Desi Piscatella (Brad Henke): el nuevo jefe de guardias de seguridad es homosexual. Sin embargo, ejerce muchos comportamientos “típicos” (o estereotípicos) del macho dominante. Es grosero, grande, fuerte, barbón e inflexible.

Nicky (Natasha Lyonne): es una chica lesbiana que actúa como una auténtica depredadora sexual, manipulando a las mujeres que le gustan para tener sexo con ellas. A pesar de eso, no tiene rasgos de “hombre” (género), no se comporta como tal ni aspira a eso.

SPOILER La humillación de los guardias

Los ejemplos antes mencionados son una muestra de los diversos temas de género que aborda la serie. También se cuestiona el amor romántico (el propio romance entre Chapman y Vause, Poussey y Soso etc.), así como la idealización y el deseo erótico (Caputo y sus múltiples frustraciones).

Por otro lado, el episodio 2 de la temporada 5 propone un cuestionamiento nada metafórico. Una vez que las internas tienen el control de la prisión y de los guardias comienzan a ejercer la misma dominación sobre sus cuerpos que éstos ejercieron contra ellas. Los desnuda, se burlan de sus penes, les introducen cosas en el ano; una auténtica violación simbólica y directa.

Papeles invertidos

Así que las mujeres se vuelven violadoras, acosadoras y dueñas de la situación. Sin embargo, la metáfora encierra algo más: el hecho de que sólo en una situación extrema la dominación femenina sea posible dice mucho sobre las condiciones actuales de opresión hacia ellas. Pero bueno, ese es otro tema.

Sobre los temas de OTNB analizados ver aquí

Mírala aquí antes de que la bajen (o de que salga en Netflix)

5 cosas que podemos aprender viendo South Park

Por supuesto, también hay que leer un poquito (no mamen). South Park es un show controversial que no ha dejado de generar polémica desde su creación en 1997. Sin embargo, también tiene una serie de comentarios sobre problemas políticos, sociales, culturales e incluso ondas metafísicas. Chécate:

1. Crítica del pensamiento crítico

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En términos generales, puede definirse al pensamiento crítico como una serie de actitudes y disposiciones para entender las causas de los fenómenos de manera amplia, no dogmática. En ese sentido, South Park no sólo ridiculiza a las religiones o a líderes políticos, también a movimientos sociales o personajes que se presentan a sí mismos o tienen un aura de ser “críticos”. El ejemplo más claro es el director PC que aparece en las últimas temporadas como reemplazo de la directora Victoria. PC es por “políticamente correcto”, se muestra la actitud progresista del director como una simple moda discursiva que en realidad no cambia nada y es promovida por los grupos dominantes (los blancos).

2. Desacralizar la religión para darle un nuevo sentido

El tema de la religión es uno de los más controversiales en South Park. Jesucristo lucha con el Diablo (quien es homosexual y tiene una relación con Sadam Hussein) y tiene un programa de tele local que nadie ve. Además, también hay diversas burlas a la cienciología, los escándalos de pederastia etc. Sin embargo, Trey Parker y Matt Stone también han criticado al movimiento ateísta por considerarlos intolerantes. En especial, han fustigado a Richard Dawkins. En diversos pasajes de la serie, es posible concluir que la serie no busca negar por completo a la religión, sino únicamente a sus expresiones extremas. “Si te hace buena persona, está bien”.

3. Teoría del carnaval o teoría carnavalesca

La teoría del carnaval se refiere a los análisis que Mihail Bajtin a través de textos como los diálogos de Platón, la literatura de Dostoievski y ciertas fiestas como el Carnaval cristiano. Básicamente, es un modo literario que subvierte los cánones dominantes a través de una atmósfera de humor y caos. El elemento más notorio en este respecto es la inversión de los roles: los niños actúan como seres racionales (en la mayoría de los casos) porque los adultos reaccionan a todo de manera estúpida. Más info aquí

4. Falacias por todos lados


Como un programa carnavalesco, South Park utiliza el absurdo como uno de sus mayores recursos narrativos. Por mencionar un ejemplo la “Defensa Chewbacca” ya es un término utilizado como ejemplo de una falacia (en la cual se dan argumentos lógicos que no tienen nada que ver con lo que se está discutiendo, únicamente para confundir a la audiencia). En el episodio de la segunda temporada “Chef Aid”, se parodia al abogado Johnnie Cochran, quien trabajó en la defensa de O.J. Simpson por el asesinato de su esposa y otra persona. La parodia de Cochran argumenta que “Chewbacca viviendo en Endor no tiene ningún sentido”, como resultado el Chef es multado con 2 millones de dólares por una disputa sobre la autoría de una canción de Alanis Morissette. Ver página 40 de esto.

5. La democracia no funciona

Con el ascenso de la campaña de Donald Trump para la presidencia de EU, los creadores decidieron no retratarlo. Por el contrario, su papel lo tomó el profesor Garrison: haciendo gala de ignorancia, racismo, xenofobia y, sin sorpresa para muchos, ganando. Diversos personajes aseguran que realmente no importa por quién votes, todo seguirá igual. En Estados Unidos se creó el término “Republicano South Park”, que se utiliza para describir a persona con ideas de centro-derecha similares a los ridiculizados en la serie. Un último apunte es que esto se da en el contexto de la post-ideología y las ideas de “el fin de la historia”; básicamente, al vivir en un mundo donde no hay alternativas de organización política y social fuera del capitalismo (o así se presenta al menos), se da un “cierre ideológico” donde lo que conocemos (la democracia liberal) se da como natural y necesario.